En mi cama un amigo se cogio a mi esposa

Cada vez que me imagino que mi esposa me podria llegar a meter los cuernos, me imagino que seria algo asi, algo como lo que les voy a contar a continuacion…

Un dia de semana como cualquier otro, volvi a casa temprano porque queria ver un partido importante que se jugaba a las 3 de la tarde, normalmente yo llegaba entre las 8:30 y las 9 de la noche. Cuando entre a mi casa, no preste atencion porque le queria dar una sorpresa a mi esposa Ana, pero despues de unos pasos escuche unos gemidos que venian desde nuestra habitacion, y casi al mismo tiempo vi en el piso del living ropa tirada en el piso, el pantalon pijama de mi esposa y su remera de dormir tambien, junto con un pantalon vaquero que no era mio…

Asi que comence a acercarme al dormitorio y de repente la vi a mi esposa, cabalgando a otro… Ella estaba de espaldas a la puerta, asi que no me podia ver, y su amante tampoco me podia ver a mi, ni yo a el… Pero lo raro es que no me podia mover, estaba parado mirando como ella cabalgaba a su macho sin poderme mover ni decir nada…

De repente comence a prestar mas atencion y podia ver como ella subia y bajaba por una pija que parecia ser normal (15 o 16cm aprox mediria… era mas del doble de la mia) y la escuchaba gemir y decia cosas como: Si cogeme asiiiiii… Y tambien decia: Me encanta como me coges!!!!

En ese momento me di cuenta que yo estaba casi desnudo, ya me habia bajado el pantalon y el slip y tenia mi pequeña pijita en la mano… y me la estaba acariciando mientras veia como mi esposa me estaba metiendo los cuernos con otro en mi propia cama… La verdad que me encantaba lo que estaba viendo, muchas veces se lo habia dicho a mi esposa que la queria ver con otro en la cama, y ella siempre me decia que no queria estar con otro… pero la realidad es que la tengo tan chiquita que sabia que ella en algun momento iba a querer saber lo que se sentia tener una pija normal o grande adentro, ya que nunca cogio con nadie mas que yo la pobre…

De repente ella se recosto sobre el pecho de su macho y eso hizo que yo volviera de mis pensamientos a la habitacion donde finalmente se hacia realidad mi fantasia… Entonces ella giro y quedo abajo de su amante, que se subio sobre ella y comenzo a cogerla en la posicion del misionero… pero lo mas raro fue que yo lo conocia a su amante… Era mi amigo el Pirata… no lo podia creer… y de repente escucho que mi esposa le dice: Mira, tenemos compañia…

El pirata se da vuelta y me ve parado en la puerta de la habitacion con mi pijita en la mano mirandolos… Y le dice a mi esposa: Me parece que le gusto lo que vio, no? Y Ana le contesto: Siempre me quiso ver cogiendo con otro… es su mas grande fantasia ver como un macho de verdad con una pija de verdad me coge…. El la tiene muy chiquita y no se le pone ni dura… muchas veces ni lo siento cuando entra… menos mal que acaba rapido jajaja Y el pirata me dice: Veni mas de cerca pito corto… sentate aca al lado para que veas como se la tiene que coger a una hembra como esta…

Y me decia esto mientras se la clavaba hasta el fondo a mi esposa, que volvia a gemir pidiendo mas… Te gusta lo que ves mi amor? – Me pregunta Ana – Esto es lo que querias ver? Yo le contesto que si… solo eso… no podia dejar de verlos… Entonces el pirata se levanta y se pone del otro lado de la cama, le dice a Ana que se ponga en 4 adelante de el y ella lo obedece, y quedo mirandome a mi de frente… yo veia las enormes tetas que tiene Ana como le colgaban y eso me excitaba aun mas… y de repente la escucho gemir y veo que sus tetotas comienzas a moverse de a poco… Su macho ya la habia ensartado y comenzaba a moverse atras de ella… la estaba cogiendo como si no hubiera un mañana… se la metia con una velocidad y unas ganas tremendas… y yo disfrutaba de lo que veia…

Sus tetas se movian al compas de la cogida de su macho… entonces el pirata me dice: Asi se coge a una mujer de verdad pito corto… mira y aprende como la hago feliz… y en ese momento escucho como Ana gime mas alto teniendo un orgasmo intenso, de esos que yo le daba solamente cuando le chupaba su conchita… este macho le estaba arrancando un tremendo orgasmo con solo cogersela… Yo escuchaba como mi esposa gemia mientras acababa y su macho se detuvo un minuto para descansar y le dijo: Me encanta sentirte asi… como apretas la conchita cada vez que tenes un orgasmo…

Mi esposa debe haber visto mi cara porque enseguida me dijo: este es el tercer orgasmo que tuve hoy Hugo… anda aprendiendo mis gustos y hacete a la idea de que voy a querer que el pirata me coja asi muchas veces mas!!!! En ese moento su macho comenzo a moverse nuevamente pero con mucha mas velocidad y Ana puso una cara de asombrada y de placer a la vez… El Pirata se la cogio asi durante unos minutos hasta que le dijo que estaba por acabar… y mi esposa le dijo que queria que le llene las tetas de leche… su macho no se hizo desear… ella se acosto boca arriba y el pirata comenzo a llenarle las tetas de leche… no terminaba de acabar nunca… era una maquina de lergar leche sobre las tetas de mi esposa…

Cuando finalmente termino… ella me dijo: No se que haces ahi parado… veni y limpiame las tetas con tu lengua… Yo sin mucha conviccion me acerque a ella y me agache… Ana me agarro de los pelos suavemente y acerco mi cara a la suya y me dijo: dejate llevar que te va a gustar… y siguio bajando mi cara hasta que estuvo sobre sus tetas y me dijo: Tomate toda la lechita de mi macho!!!

Y comence a limpiar sus enormes tetas que estaban llenas de leche… al principio me parecia algo raro… luego recorde que siempre habia queriado hacerlo y comence a chupar y a lamerle la tetas y dejarselas bien limpitas… Viste que te iba a gustar? me dijo mi esposa, mientras me volvia a agarrar del pelo y esta vez me guiaba la cara hasta la pija de su amante que ya no estaba parada, diciendome: Ahora quiero que seas una buena putita y se la chupes a mi amante y se la dejes limpita!!!!

Eso hice, comence a lamerla despacio y me la meti en la boca… se la deje lo mas limpita que pude tambien, mientras lo escuchaba decile a mi esposa: Que bien… dos putitas para mi!!!! Y eso me hizo calentar aun mas… me sentia una putita de verdad chupandole la pija al amante de mi esposa mientras ella me miraba…

Despues de tomarme toda la leche que El Pirata le habia dejado a mi esposa en sus enormes tetas y chuparle la pija a el para dejarsela limpita… ellos se acostaron a descansar un ratito en la cama El Pirata me dijo: Por que no te traes unas cervezas pito corto?

Me gusto que me llame asi, me senti humillado pero me gustaba… y mi esposa se reia y tambien me dijo: Dale pito corto, traenos algo de tomar a mi macho y a mi…

De camino a la cocina, primero pase por el baño donde me quede un ratito mirandome en un espejo que tenemos de cuerpo entero, miraba mi pijita y tambien recordaba la cogida que le dio a mi mujer el que ahora es su macho… como tome toda la leche y hasta se la chupe a su macho… y mientras pensaba todo esto recordaba que nunca habia acabado yo, y eso me tenia bien caliente… asi que baje una mano y comence a acariciarme la pijita que seguia chiquitita y muertita… En ese momento entro el pirata al baño y me vio haciendo eso… Y le dijo en voz alta a mi esposa que estaba en la cama todavia: Tu marido se esta acariciando el clitoris frente al espejo!!! Me dio algo de verguenza, pero mirandome al espejo pude ver que en el fondo tenia razon, mi pijita es como un clitoris grande… en ese momento paso por al lado mio y me dio una nalgada fuerte diciendome: Anda a buscar unas cervezas y llevalas a la habitacion que en un ratito los atiendo de nuevo!!!!

Lleve las cervezas y nos quedamos unos minutos tomandolas hasta que el pirata me dijo: Veni cuernos… chupame la pija asi me la cojo a Ana de nuevo… No me hice rogar y me tire de cabeza a la cama, se la agarre y me la meti toda en la boca aprovechando que la tenia dormida todavia… la deje adentro y movia mi lengua… de pronto senti como comenzo a crecer adentro de mi boca, siempre quise hacer eso, me encanto!!!! Se la segui chupando un ratito mas hasta que la tuvo bien dura… en ese momento Ana me volteo dejandome acostado en la cama mirando al techo, se puso sobre mi haciendo un 69 y comenzo a pasar su lengua por mi pijita como si realmente fuese un clitoris… en ese momento aparecio el pirata y se paro atras de Ana y se la ensarto por atras en su conchita… yo lo tenia a centimetros de mi cara y podia sentir cada empujon de el sobre mi esposa… que habia dejado de comerme el clitoris a causa de los gemidos que estaba dando… despues de unos segundos Ana retomo la labor sobre mi clitoris pero esta vez sumado a eso los movimientos de su amante que se la estaba cogiendo con unas ganas tremendas…

El Pirata saco la pija de la conchita de mi mujer y la metio en mi boca unos segundos, mientras que al mismo tiempo intento meterle un dedo en el culo a Ana, que dio un salto diciendo: Noooo que lo tengo virgen… por ahi noooooooo. El pirata me saco la pija de la boca y se la volvio a ensartar a mi esposa en su conchita, mientras que le seguia dedeando el orto a mi esposa, a pesar de que ella le habia dicho que no queria por ahi… Ana le volvio a decir que no porque le iba a doler mucho, a lo que su amante le dijo que no se preocupe que se lo iba a dilatar bien… y que no solo no le iba a doler, sino que le iba a gustar tanto que le iba a pedir siempre que se la coja por el orto… Nos ordeno cambiar de posicion a mi esposa y a mi… Ana se acosto con la cabeza en la almohada y sus piernas abiertas, a mi me dijo que le chupe la conchita y eso hice, me coloque entre sus piernas y comence a chuparle la conchita (cosa que me sale muy bien) mientras que el pirata se puso atras mio y me agarro de la cintura y me levanto el orto… Ana lo miro con cara de sorprendida y le dijo que no lo haga porque no me iba a gustar… y su amante largo una carcajada y le dijo: Mira como se muere de ganas el pito corto de tu marido para que le rompa el culo… y mientras decia eso yo movia el culo como pidiendo pija…

Y en ese momento senti como me apoyo su pija en la puerta del culo y la dejo asi, apensa haciendo un poquito de presion, cosa que me daba mucha ansiedad y comence a retroceder yo para que esa pija entre en mi culo… al irme para atras me separe de la concha de Ana, que enseguida me dijo: Mira como quiere pija!!! Y avanzo un poquito dejandome nuevamente su conchita toda mojada bien pegada a mi cara para que se la siga chupando… El pirata logro meterme la pija hasta la mitad mas o menos y se detuvo unos segundos para que mi culo se acostumbre a su pija, mientras tanto me decia: Ahora te voy a romper el culo pito corto, pero de mientras segui chupandole la conchita a tu esposa y tambien el culo… cosa que me parecio re morbosa… y comence a pasar mi lengua desde su conchita hasta su culo ida y vuelta…

En ese momento senti como el pirata comenzo a taladrarme el orto primero despacio y despues un poco mas rapido y la verdad que me encantaba eso… y me dedique de lleno a chuparle el culo a Ana pensando en que ella seria la proxima en ser victima de la pija de nuestro amante… y no me habia dado cuenta pero ella no decia nada de que le estaba chupando el culo, solo miraba al techo y gemia con ganas, creo que estaba tan caliente que deseaba que el pirata se la coja por el culo y se lo desvirgue finalmente… asi que comence a meterle un dedo en el culo al mismo tiempo que se lo seguia chupando y luego dos dedos… De repente comence a gemir yo porque sentia que estaba por acabar y el pirata acelero un poco el ritmo y me hizo acabar sin tocarme una sola vez mi clitoris… Asiiiii asiiii ahhhhhhh gritaba yo mientras él aminoraba el ritmo hasta detenerse por completo… Saco su pija de mi culo y la puso en 4 a Ana al borde de la cama y se la apoyo en el culo… lo mismo que a mi, primero apreto un poquito hasta que logro que entro la cabecita, Ana se quejo pero creo que estaba tan caliente que no le importo el dolor… siguio metiendosela despacito con cuidado de no lastimarla hasta que llego a la mitad, tambien paro unos segundos para que su culito que ya no era virgen se acostumbrara a su pija… despues comenzo a cogerla despacio y de a poco fue acelerando, hasta que en un momento le estaba dando una culiada de campeonato!!!! Ana gritaba y jadeaba, gemia como loca, era evidente que le dolia pero que a la vez le gustaba… Estuvieron asi unos minutos hasta que finalmente Ana se retorcio en un orgasmo monumental (que despues me dijo que creia que habia sido el orgasmo mas fuerte que sintio en toda su vida)… Entonces fue el pirata quien comenzo a decir que estaba por acabar… nos arrodillamos en la cama y nuestro macho se paro en la cama, acabandonos a los dos un poco en la cara y otro poco en la boca de cada uno… y despues nos dijo: Siempre quise acabarle asi a dos putitas… y hoy se me cumplio el deseo!!!!!

Desde entonces el pirata se coje a mi esposa cuando ellos quieren, aunque yo este o no en casa, a veces van a la casa de él, otras veces me avisan para que yo no vaya o llegue tarde a casa… y yo como buen cornudo obedezco, y a veces me invitan a participar (que por supuesto son las menos)… 

Y asi el Pirata se convirtió en el macho de planta de mi esposa, la coge muy bien, a pesar de no tener la pija de 20cm que yo me imaginé que tendria el amante de mi esposa, lo importante es que se la coge muy bien, a ella le gusta, y por supuesto, si ella es feliz, los dos somos felices, en este caso, los tres…

Conexión Virtual

Sara se preparaba para una noche especial. Había esperado este momento con ansias durante toda la semana. Había conocido a David en una plataforma de videochat erótico, y su conexión había sido inmediata. Esta noche, planeaban llevar su juego a un nivel completamente nuevo.

Estaba en el baño de su habitación, iluminada suavemente por velas aromáticas. El aire estaba impregnado de un perfume embriagador, una mezcla de jazmín y sándalo que despertaba sus sentidos y la envolvía en un aura de deseo. Sara abrió su cajón secreto y sacó parte de su colección de juguetes sexuales. Cada uno tenía su historia, su propósito. Eligió un vibrador de última generación, diseñado para estimular su clítoris y su punto G al mismo tiempo. También tomó una joya anal decorada con cristales de Swarovski, un regalo que le había enviado David la semana pasada. No estaba segura cuál usaría, pero la situación lo demandaría.

Se sentó frente a su ordenador portátil, vestida solo con medias negras hasta el muslo y una fina bata de seda que dejaba entrever su piel desnuda. La seda acariciaba su piel con cada movimiento, aumentando la anticipación. Conectó su webcam y esperó ansiosa a que David apareciera en pantalla.

Cuando la llamada se conectó, David apareció sonriendo, también vestido solo con un par de boxers ajustados. «Hola, preciosa,» dijo, su voz grave y seductora resonando a través de los altavoces. «¡Estás en el baño… qué cool!»

«Hola, guapo,» respondió Sara, mordisqueándose el labio inferior. «¿Listo para nuestra noche especial?»

David asintió, sus ojos recorriendo cada centímetro de su cuerpo visible. «Más que listo. Muéstrame lo que tienes.»

Sara levantó el vibrador y la joya anal hacia la cámara, y la sonrisa de David se ensanchó. «Perfecto,» murmuró. «Vamos a empezar despacio. Quiero que te relajes y disfrutes cada segundo.»

Siguiendo sus indicaciones, Sara encendió el vibrador y lo deslizó suavemente sobre sus labios vaginales, cerrando los ojos mientras la vibración comenzaba a enviar olas de placer por todo su cuerpo. Los gemidos suaves escapaban de sus labios, mezclándose con la respiración pesada de David al otro lado de la línea.

«Eso es, nena. Déjate llevar,» dijo David, su voz llena de deseo. «Ahora quiero que uses la joya.»

Con movimientos lentos y deliberados, Sara aplicó lubricante en la joya anal y en su orificio trasero. Lentamente, la insertó, sintiendo la presión deliciosa mientras la joya se asentaba en su lugar. Abrió los ojos para ver la reacción de David, encontrando su mirada ardiente clavada en ella.

«Te ves increíble,» murmuró. «Ahora quiero que te toques mientras te observo.»

Sara obedeció, moviendo el vibrador en círculos suaves sobre su clítoris mientras sus dedos libres exploraban su entrada anal. La combinación de sensaciones la hacía gemir más alto, y podía ver a David acariciándose a sí mismo en respuesta a su espectáculo.

David la observaba atentamente mientras ella se recuperaba. «¿Tienes las pinzas para pezones a mano?» preguntó, su voz suave pero autoritaria.

Sara asintió y se levantó, caminando hacia su cajón de juguetes y sacando las pequeñas pinzas de metal con puntas de goma. Se quitó la bata, revelando su cuerpo desnudo, y se las colocó en los pezones, disfrutando de la sensación de la ligera presión que rápidamente se transformó en un delicioso dolor mezclado con placer.

«Déjame verte de cerca,» ordenó David. Sara acercó su pecho a la cámara, mostrándole cómo las pinzas realzaban sus pezones ya erectos. David dejó escapar un suspiro de aprobación.

«Ahora, quiero que te pongas de pie y te apoyes contra la pared,» continuó él. «Quiero verte en una posición más vulnerable.»

Sara obedeció, moviendo la cámara del ordenador para que capturara toda su figura. Se levantó, con el vibrador aún en su mano, y se apoyó contra la pared. La fría superficie contrastaba deliciosamente con el calor de su piel.

«Enciende el vibrador y deslízalo dentro de ti,» indicó David, su voz temblando ligeramente por la excitación.

Sara hizo lo que le pidió, introduciendo lentamente el vibrador en su interior. Sus gemidos se intensificaron cuando la vibración estimuló su punto G, y la joya anal añadió una capa extra de placer. Se arqueó contra la pared, moviéndose contra el juguete mientras David observaba, su mano trabajando con más urgencia en su propio placer.

«Juega con tus pezones,» ordenó. «Quiero ver cómo te haces disfrutar.»

Con una mano, Sara comenzó a masajear y pellizcar sus pezones, disfrutando de la sensación amplificada por las pinzas. La combinación de estímulos era abrumadora, y podía sentir que un orgasmo se estaba construyendo dentro de ella.

David, con su erección evidente, sostenía firmemente su pene grande y humectado en su mano derecha, con la cabeza sobresaliendo de su mano.

«Wou, qué rica estás,» murmuró David, con su voz ronca. «Esas tetas… me enloquecen. Mira cómo me pusiste. Ahora que te veo en el baño, quiero bañarte en leche.»

«¿Y qué más?» preguntó Sara mientras se pasaba el vibrador por las tetas, sintiendo una suave fricción y una excitación aún más creciente. Su cabello largo y oscuro caía en ondas sueltas alrededor de sus hombros desnudos, resaltando la blancura de su piel.

«Quiero que te sientes en el borde de la tina y comiences a pasarte la verga por la vagina sin meterla,» ordenó David, sus ojos llenos de deseo. «Sólo la puntita.»

Sara obedeció, sus movimientos eran sensuales, embriagadores y levemente deliberados. Estaba entregada a las sensaciones. Se sentía tan rico…

Abrió más las piernas, mostrándole su vagina completamente depilada. La sensación era indescriptible. El placer sexual, nada se compara con esto que sentía.

Con una mano, se acarició el clítoris, entregándose a ondas eléctricas que la aturdían mientras la otra guiaba el vibrador negro de última generación, una versión nueva del Hitachi Magic Wand, cuyas vibraciones eran intensas y la tenían trastornada.

Movía el vibrador lentamente dentro de su vagina, dejando escapar gemidos que resonaban en la habitación.

Los gemidos se transformaron en gritos que escapaban de sus labios carnosos mientras la cámara capturaba cada detalle de su cuerpo. Sus medias negras, preparadas para la ocasión, hasta los muslos añadían un toque de sensualidad, y sus tetas, con los pezones erectos y rosados, se movían temblorosas con cada inhalación y exhalación de su respiración agitada.

Sus pies se apoyaban firmemente en el suelo, mientras su cuerpo se arqueaba hacia atrás.

Sentía el vibrador moviéndose dentro de ella, enviando oleadas de placer que la hacían gemir cada vez más y más alto. La fuerza del movimiento de la máquina era abrumadora, enviando latigazos eléctricos profundos a través de su cuerpo, los cuales se intensificaban con el toque de sus propios dedos acariciando insistentemente su clítoris.

«Ohhh, sí… se siente increíble,» gimió, su respiración acelerándose, su cuerpo reaccionando a la combinación de placer y exhibicionismo.

«Cuéntame, ¿cómo te ves en la pantalla a ti misma?» preguntó David, iniciando un juego que le pareció interesante y excitante a la vez. «¿Qué sientes? ¿Lo puedes describir?»

«Uhmmm… eres un diablillo,» gemí, sintiendo cómo cada movimiento del vibrador negro seguía enviando oleadas de placer a través de mi cuerpo. «Siento algo cada vez más intenso, David, esto me está calentando demasiado… extremadamente…»

No sé si podré seguir hablando…» dije jadeando.

Mis manos se movían con urgencia, una sosteniendo firmemente el vibrador mientras con la otra acariciaba mi clítoris, cada vez más rápido… más rápido…

Mis tetas al aire descubiertas, mostrando mis pezones erectos, duros para ti. En la pantalla, mi piel lucía con un tono claro y mis curvas se veían muy suaves. Amaba mi cuerpo. Amaba cómo era.

David se masturbaba despacio, jadeando. «Estás muy buena, y se ve que eres bien puta. Dale, métete la puntita. Mira cómo se pone para ti. ¿La quieres?»

«Sí, sí la quiero,» respondí viendo cómo David frotaba su pene, haciéndolo crecer más en su mano.

«Qué rica conchita, dale. Me encantan esos labios carnosos y gordos. Dale, cómete la puntita de mi pene, chúpalo con esa vagina carnosa. Sí, así, así. Qué puta

«Qué rica conchita, dale. Me encantan esos labios carnosos y gordos. Dale, cómete entero  mi pene, chúpalo con esa vagina carnosa. Sí, así, así. Qué puta rica,» dijo David, su voz ronca por el deseo.

Sara sintió un escalofrío de placer recorrer su cuerpo mientras seguía las órdenes de David. Con la mano que no sostenía el vibrador, se acarició los labios vaginales, sintiendo la humedad y el calor que emanaba de su centro de placer. Movía la punta del vibrador lentamente dentro de su vagina, dejando que la sensación la envolviera completamente.

«Mmmm, sí, me encanta cómo se siente,» gimió, cerrando los ojos y dejándose llevar por el placer. Su respiración se volvía más rápida y entrecortada, y su cuerpo se arqueaba instintivamente hacia el vibrador.

David la miraba a través de la pantalla, su mano moviéndose frenéticamente sobre su pene. «Eres tan jodidamente sexy, Sara. Quiero verte correrte para mí. Quiero verte disfrutar al máximo.»

«Sí, David, me corro para ti,» respondió Sara, su voz entrecortada por los gemidos. Movió el vibrador más profundamente dentro de ella, sintiendo cómo las vibraciones estimulaban su punto G y su clítoris al mismo tiempo. Cada movimiento enviaba olas de placer a través de su cuerpo, haciéndola gemir más alto.

«Eso es, nena. Déjate llevar. Quiero ver cómo te corres,» susurró David, su voz temblando de excitación.

Sara podía sentir el orgasmo construyéndose dentro de ella, una ola de calor y placer que crecía con cada segundo. Su cuerpo temblaba y sus gemidos se convertían en gritos de éxtasis. «Ohhh, David, sí… me estoy corriendo…,» gritó, su cuerpo arqueándose y temblando mientras alcanzaba el clímax.

El orgasmo la consumió completamente, cada músculo de su cuerpo se contrajo en un espasmo de puro deleite. Los gritos de placer resonaron en la habitación, llenándola con la intensidad de su orgasmo. David observaba cada segundo, su propio clímax acercándose.

«Sara, estás increíble. Me haces volverme loco,» murmuró David, su respiración acelerada. «Quiero que sigas, no pares. Quiero verte correrte otra vez.»

Sara, aún temblando por el orgasmo, se esforzó por seguir moviendo el vibrador dentro de ella. «Sí, David. Lo haré para ti,» dijo, su voz temblorosa pero decidida. Movió el vibrador con más fuerza, sintiendo cómo las sensaciones se acumulaban nuevamente.

David se mordió el labio, su mano moviéndose más rápido sobre su pene. «Eres una puta tan rica, Sara. Me encanta verte así, tan entregada al placer.»

Sara gemía sin control, su cuerpo reaccionando a la combinación de estimulación y la voz autoritaria de David. «Sí, David, me encanta ser tu puta. Me encanta cómo me haces sentir,» dijo, su voz llena de deseo.

«Quiero que te toques el clítoris mientras te corres de nuevo,» ordenó David, su voz ronca y urgente.

Sara obedeció, moviendo una mano para acariciar su clítoris mientras el vibrador seguía estimulando su punto G. Las sensaciones se intensificaron, llevándola al borde del éxtasis una vez más. «Ohhh, sí… se siente tan bien…,» gimió, su cuerpo temblando de anticipación.

«Eso es, nena. Déjate llevar. Quiero verte correrte para mí otra vez,» susurró David, su voz llena de lujuria.

El segundo orgasmo la golpeó con una fuerza arrolladora, su cuerpo temblando y arqueándose mientras el placer la consumía completamente. Sus gritos de éxtasis llenaron la habitación, resonando en las paredes mientras su cuerpo se sacudía con cada ola de placer.

David no pudo contenerse más, su propio orgasmo llegando con una intensidad que lo hizo gemir alto. «Ohhh, Sara, me corro… me corro para ti…,» gritó, su semen saliendo en chorros espesos mientras observaba a Sara en la pantalla.

Ambos se quedaron en silencio unos momentos, recuperando el aliento y saboreando la satisfacción de su encuentro. La pantalla mostraba a dos amantes completamente entregados al placer, sus cuerpos brillando con la intensidad del momento.

Minutos después, Sara se quitó las medias y las dejó colgando en el ordenador, dejándose caer en el agua tibia de la tina, sintiéndose completamente relajada y satisfecha. «Wou, qué rico estuvo,» dijo Sara, sonriendo suavemente.

«Sí que lo fue,» respondió David, sonriendo de igual manera satisfecho. «No puedo esperar para nuestra próxima sesión.»

Sara sonrió, su corazón aún latiendo con fuerza. Sabía que con David, cada encuentro sería una nueva aventura, llena de placer y excitación. Y así, con el corazón lleno de anticipación y deseo, esperaban con ansias su próximo encuentro, listos para descubrir juntos nuevas formas de placer y éxtasis.

Trio Con la mejor amiga de mi esposa

Les contaré una experiencia maravillosa que tuve con Susi


Soy Tony vivimos en puerto escondido Oaxaca…había ocaciones que al tener relaciones con Susi surgía la idea de un trío..me daba cuánta que cuando le hacía sexo oral a Susi ella se exitaba demasiado al saborear y oler sus fluidos en mi boca…se prendía muy cachondo…y me decía que quería verme con otra mujer y oler ese rico aroma en mi boca…como casi siempre eran pláticas del momento cachondo y yo no le ponía mucha atención a esos comentarios.


En una ocasión tuvieron una despedida de soltera de una amiga de Susi, ella fue y yo me quedé en casa….paso el tiempo y escuché que llegó como a eso de las 12:00 yo estaba ya dormido y no puse atención, ella llegó a la cama sin prender la luz y me beso, ya llegué amor me dijo, yo medio dormido le dije que estaba bien
Estaba con un boxer durmiendo y ella me empezó a tocar el pene..tuve de inmediato Una erección y ella me empezó a dar un delicioso oral, de repente ella paro y me dijo espérame haorita regreso..me quedé en la cama con el pene erecto y listo, pero dilató unos minutos y al ratito volví a sentir sus manos buscando mi pene…me empezó tocar y acariciar me besaba el pene muy rico, tan rico que empezaban a salir líquido de mi pene, se lo metió a la boca y sentí delicioso, pero sentí diferente me incorpore en la cama y pude ver la silueta de Susi en la puerta del cuarto!!!! Me saque de onda y le dije Susi??


Ella prendió la luz y pude ver a una mujer haciendome el oral estaba semi desnuda y Susi tenía puesto un liguero blanco…me dijo tu tranquilo, disfruta
Para ser sinceros empeze a perder la erección y Lulu su amiga se dió cuenta habían estado tomando y se pusieron de acuerdo… Lulu es una mujer muy bonita china, piel clara y buen cuerpo ya la conocía de vista…así que Susi entro se sentó en la cama y me empezó a besar y Lulu siguió con el oral…fue una sensación de nervios, exitacion y perversion deliciosa!!!!
Susi me dijo al oído quiero que le hagas sexo oral, quiero verte cojiendola rico.
Susi se levantó y empezó a quitarle la pantaleta y el brasier, yo me pare acosté a Lulu le abrí las piernas y me un di en su sexo, caliente y mojado saboreando ese exquisito sexo depilado fue rico al sentir sus contracciones y recibir ese orgasmo, Susi empezó a mamarme la verga y yo ya quería metérsela a su amiga, Lulu se incorporó y me acostó y las dos me hicieron un oral delicioso, que si no me controlo terminó en ese momento!!!


Susi subió hasta mi cara y me puso su sexo en la boca…Lulu se sentó en mi pene se acomodo y se ensartó solita!!! Que rico fue una gran experiencia!!! Después cambiaron Lulu me puso su sexo en la boca y Susi montaba delicioso!!
Lulu se puso de perrito y dijo quiero sentirla así..y yo se la ensarte muy despacio ella se hizo hacía tras y se ensartó rico!!! No aguante y le dije voy a terminar Susi me dijo si amor hazlo!!!!
Expulse dando un gran gemido, agarrando las hermosas caderas de Lulú….así quedé por un rato.


Luego me acosté y Susi y su amiga me empezaron a besar el pene lo limpiaban con la lengua…me quedé disfrutando tanto, que conseguí ponerme erecto otra vez y esta ves Susi se puso de perrito y me dijo hora me toca a mi…y fue rico exitante pues Lulu se puso debajo de nosotros y nos chupaba a los dos..podía sentir su boca succionando mis testículos, podía sentir como sacaba mi pene lo chupaba y lo metía en Susi….así estuvimos por un rato hasta que termine otra ves..y esta ves Lulu nos limpio a los dos con la lengua…fue una experiencia maravillosa!!! Tanto así que de ves en cuando nos visita Lulu aún que ahora está casada, no quiere hacer participe a su esposo….somos susy y tony

Nueva casa en el campo

Cuando terminé la facultad nos mudamos a otra ciudad porque no había opciones de empleo donde vivíamos, encontramos un bello lugar a las afueras alejado de todo, una preciosa casa con un río cerca.

Mi mamá buscó trabajo en una clínica y yo en una oficina de abogados y mi hermano se ubicó en una escuela no muy lejos de casa.

Nos acostumbramos enseguida a todo y cada uno tenía sus cosas para hacer.

Una tarde cuando llegué a casa aún no había nadie y sentí curiosidad por ver el río, porque desde que llegamos a ese lugar no había podido ver ni saber como era el lugar.

Como no había nadie me desnudé y me puse las sandalias porque mis pies los tengo bien cuidados, salí de la casa y caminé hasta el río, estaba algo alejado de la casa pero solo hay hierba y algunos árboles, caminé por toda la orilla del río para encontrar un lugar que fuera cómodo, no encontré nada y regresé hasta donde había llegado, lo único que había era un gran árbol con una buena sombra.

Regresé a la casa por mis cosas de bañarme y fui para el río, entré al agua y me mojé completa, me lavé el pelo, y me afeité la vagina, terminé de bañarme y salí del agua, me sequé completa con mucho cuidado y recogí todo y regresé a casa muy contenta porque me había bañado en el río y además me había quedado bien afeitada la vagina.

Durante varios días no pude regresar a casa temprano y el domingo en la tarde luego de comer me fui a dormir desnuda a la terraza, acostumbro a dormir boca abajo y luego de varias horas desperté y fui a mi cuarto, allí estaba mi hermano y me preguntó que hacía durmiendo desnuda en la terraza y le dije que era más cómodo hacerlo desnuda, le dije que me daba mucha vergüenza que me viera desnuda, él miró todo mi cuerpo y le gustaron mucho mis nalgas, eso me dio más vergüenza y él me preguntó porque y le dije que es porque nunca había hecho el amor por el culo.

Lo miré a los ojos y le pregunté si le gustaría y dijo que no sabía, sin decir más nada le tomé una mano y salimos a la terraza y le dije que se desnudara, me puse en 4 en el piso y le dije que con mucho cuidado fuera empujando su pene en mi ano, yo me relaje todo lo que pude y sentí que mi ano se tragaba poco a poco su pene largo, muy despacio comenzó a frotar y me dio mucho placer, pasó varios minutos moviéndose y cuando comenzó a echarme el semen llegó nuestra madre, él se vino abundante y nos pusimos de pie.

Ella nos pregunta que hacíamos y le dije que me estaba haciendo el amor pero por el culo y que no debía preocuparse, dijo que eso estaba mal y que éramos hermanos.

Yo le dije que nunca había hecho el amor por el culo y no confiaba en nadie más para hacerlo.

Me dio un beso en la frente y dijo que fuéramos para el cuarto a hacerlo mientras preparaba la cena.

Puta por vocación y elección

La vida universitaria no ha sido fácil, los trabajos de medio tiempo pagaban poco y ya no me alcanzaban para pagar el alquiler. Vivo en una ciudad a orillas del Río Uruguay.

Las deudas se acumulaban y ya empezaba a recibir intimidaciones legales. Tenía miedo y angustia.

Una tarde con mi amigo estábamos tomando unas cervezas cuando algo ebrio me confeso haberse prostituido para poder subsistir.

—Yo me porto como puta gratis. Así que imaginate si me pagan.— revele

—Te puedo decir en que sitio publicar

—Me he encontrado con tipos solo para coger mil veces, si son desconocidos me excita tremendamente. Pero vos sabes que me daría mucha vergüenza que se sepa, soy muy cuidadosa de mi imagen.

—Sabes que soy un paria como vos. Pero tengo un móvil que te puedo prestar así usas ese y podes ser más discreta.

Después de un par de cervezas más mi amigo me tomó unas fotos y las subimos. Pasadas unas semanas nos reímos de que nadie había llamado.

Hasta que una mañana sola y ya siquiera tenía víveres en la alacena, el viejo móvil sonó lo oí de casualidad al parecer solo andaba la vibración y el sonido estaba muy débil.

Un tipo quería coger, pero ya. Me higienicé tan rápido como pude y lo cité en una plaza cerca de mi casa.

Ahi estaba, el cliente era un tipo canoso, maduro, corpulento. Me subí a la camioneta y fuimos directo al motel.

—Voy al baño— dije con un hilo de voz

Sali del baño solo con lencería delicada puesta. El caballero se encontraba sentado en un extremo de la cama. Me beso y no dudo en meter su lengua rápidamente. Yo estaba muy caliente. Me sacó el sostén, me chupo las tetas hasta que estuve empapada.

Le mire la pija y no me pude resistir de chupársela. Tenia un miembro grueso y venoso, bastante largo. La tragaba con pasión pero mis ojos lagrimeaban. Le puse el preservativo y me tiró a la cama. Se posó encima de mi para chupar mis pechos mas fuerte incluso morderlos. Cuando me la metió no demoré mucho en empaparlo de squirt. Le encantó.

Volvió a ponérmela en la boca solo que esta vez para llenarme de semen la lengua mientras yo lo miraba a los ojos.

Me duché, y cuando salí tenía mi paga con una jugosa propina en la mesa de luz.

Desde ese día tuve 3 o 4 encuentros diarios. ¿Les cuento mas? Comenten y califiquen. ¡Y me dan ánimos!

Saludos.

En la fiesta de graduación

¡Qué barbaridad! ¡La mirada de este hombre! ¡Me fascina!

—Las cosas que voy a hacer a contigo… —gruñe mientras se abalanza sobre mí en esta oscura bodega.

Afuera sigue la música de mi graduación como ingeniera, él fue mi profesor de cálculo integral y sus nalgas alimentaron mis más oscuras fantasías.

Inclina mi cabeza hacia atrás, me besa el cuello, con sus manos explora mi cuerpo, por lo que mis muslos aprietan mi entrepierna, anhelante y caliente. Su suave perfume llena mis sentidos, envolviéndome en una nube de lujuria.

Con suavidad me besa en la mejilla, y todo mi cuerpo se tensa. Me sostiene firmemente mientras nos besamos frenéticamente; su mano se estrecha alrededor de mi cabello, pasando los dedos por mi cabello. Siento que mi vestido de graduación me estorba, entonces lo dejo caer.

Mi mente ha dejado de distraerse y está concentrada en sus deliciosas caricias, mi boca está abierta y babea ligeramente. Mis pezones reaccionan a sus estupendos besos, nuestros cuerpos están pegados que ni una hoja cabría entre ellos. Mis dedos de ingeniera, largos y delgados, acogen su erección, acariciándola.

Se altera de repente, y de un tirón bajó mis bragas hasta mis pies, me golpeo contra la puerta perdiendo mi equilibrio. Me sostiene entre sus brazos y continúa con sus besos y caricias. Mi trémula piel palpita a su paso, mi respiración se acelera haciendo que mis pulmones se expanden con fuerza.

Hace tanto calor, punzadas de placer brotan directamente de mi entrepierna, anhelando más de él. Sus labios besan suavemente mi vientre. Me quejo en voz alta, jadeando.

—¿Cómo puedes hacerme esto a mí?

—Es tu regalo de graduación.

Entonces posa por fin su pulgar sobre mi clítoris, no pudo evitar gritar. Me está matando de placer.

Coloca sus labios ardientes sobre uno de mis pezones y lo muerde. ¡Me mordió! Pero en vez de sentir dolor, un espasmo de placer recorre mi cuerpo, quemándome el útero y convirtiendo mi vagina en gelatina temblorosa.

Y grite como nunca había gritado. Mi cuerpo se agita en espasmos sin control. Mi vagina se contrae con fuerza a la vez que desde los pezones, rayos de éxtasis recorren mis venas hasta quemarme el clítoris.

Mi noche de mi graduación apenas comienza.

Fama o interés personal

Aunque en realidad la vida tiene sus segmentos e ilusiones, yo partiría por nombrar historias antes que conclusiones sobre un personaje que se enamoró de mí por interés y que me contagió tan íntegramente, que entendí, que el interés personal también se puede practicar como relación.

Es una chica famosa que no le gusta tener muchas parejas, ella sale a la calle con una agenda extensa y cumple todo lo que puede mientras le alcance el tiempo, antes la consideraban una súper modelo sin serlo, paso por el teatro, el cine, las novelas y sobre todo la música.

Le encanta que le presten atención y hace con la música el arte que necesita. La querían tanto que la nombraron miles de cosas antes de darse vacaciones en el arte. Sus vacaciones comenzaron conmigo tenía tres parejas claras y las tres sabían que era así, ninguna se incomodaba por ello y es que de alguna manera también eran familiares que tenían un destino ancho.

Un día ella llegó diciendo que le tenía que ayudar con sus proyectos y que le cansaba el tema de trabajar. Necesitaba vacaciones sin viajes, estaba aburrida de viajar, me dijo que se enamoró de mi por el simple hecho de contar con alguien que le respalde ante los problemas que se ocasione por abandonar la fama que es peor que abandonar un cartel, porque nadie para de llamarte.

Le enseñé a evadir el problema y le llevé a un lugar donde nadie creería que es ella. Visitó mi casa en dos oportunidades en una semana. En la primera nos escondimos y nos fuimos directamente a la cama ella se puso muy nerviosa la tomé desde la cintura y nos entendimos pronto, luego la besé hasta que ella se puso tan coqueta que entendí que necesitaba mucha compañía y temple.

Nos dormimos, durante la madrugada la desvestí con tanta confianza que ella me contó que quería tener algo muy serio, pero que no implicaba estar siempre conmigo. La bese y acaricie muchísimo y nos sometimos al sexo tratando de entender quién gobernaría en la cama y discutiendo con el cuerpo quien tomaría el control si seríamos una familia.

Lo discutimos teniendo sexo duro, nos forzamos el sexo con garra y compromiso, mientras nos acariciábamos con dulzura y suavidad el cuerpo, ni ella ni yo entendíamos que hacíamos era todo un experimento, pero era muy excitante y poderoso el hecho de satisfacernos libremente en una situación tan extraña. No habíamos hablado mucho antes de esto muchas veces, ni tampoco pudimos ponernos de acuerdo, entre los dos nos entendíamos sin hablar.

Mas tarde lo volvemos a hacer, pero ya con mucha más calma ella me dejó gobernar la circunstancia. La acurruqué junto a mí y nos dormimos juntos pegados y desnudos sin poder expresar mucho la tomé y tomé tantas veces en solo dos actos que me conocía el íntegro de su cuerpo sin tener detalles visuales.

Mas tarde nos fuimos a comer y salimos de la ciudad, durante el día la gente nos llegó a reconocer y tuvimos que despedirnos, ese día hice muchísimo alarde mostrándole a ella que podía recordar con mis manos los detalles de su cuerpo, se sintió halagada pero también muy intimidada porque cuanto más nos entendíamos ella terminaba reconociendo que era un interés compartido sobre el gobierno del otro, se quiso desmayar más de una vez por el entusiasmo así que no estábamos listos para el siguiente paso.

  • En mi cama un amigo se cogio a mi esposa

    Cada vez que me imagino que mi esposa me podria llegar a meter los cuernos, me imagino que seria algo asi, algo como lo que les voy a contar a continuacion… Un dia de semana como cualquier otro, volvi a casa temprano porque queria ver un partido importante que se jugaba a las 3 de…

  • Conexión Virtual

    Sara se preparaba para una noche especial. Había esperado este momento con ansias durante toda la semana. Había conocido a David en una plataforma de videochat erótico, y su conexión había sido inmediata. Esta noche, planeaban llevar su juego a un nivel completamente nuevo. Estaba en el baño de su habitación, iluminada suavemente por velas…

  • Trio Con la mejor amiga de mi esposa

    Les contaré una experiencia maravillosa que tuve con Susi Soy Tony vivimos en puerto escondido Oaxaca…había ocaciones que al tener relaciones con Susi surgía la idea de un trío..me daba cuánta que cuando le hacía sexo oral a Susi ella se exitaba demasiado al saborear y oler sus fluidos en mi boca…se prendía muy cachondo…y…

MI HIJASTRA

«Como un dia cualquiera sin esperarlo te dan una mamada de ensueño.»

Rondaba los 40años y convivia con mi segunda mujer y su hija de 19 añitos y todo nos resultaba agradable y compartiamos mucho mas que nada los fines de semana que era ir al mall o al cine o como lo que les paso a contar un dia viendo una peli en casa en el sofacama del salón un sábado ya en la tarde noche pero claro antes habíamos comido y su madre y yo nos habiamos dado una siesta y un rico polvo y aunque mi mujer se ducho yo me quede asi untado oliendo a sexo.

Ya estábamos acostados viendo la peli y mi mujer era muy habitual que se quedara dormida y ya roncaba un poquito y yo para comprobarlo o despertarla para que siguiera viendo le sobaba las nalgas si estaba de lado o le acariciaba las piernas o asi y claro ese dia al hacerlo y ver que nada no se despertaba y comentar que mi bella hijastra de solo 19añitos con un lindo cuerpo de deportista siempre que nos acostabamos ahi en el sofacama me tomaba la barriga como almohada y trataba de meterse en el medio de su mami y mio todo era muy bonito y normal hasta ese momento en que sentimos ese nervio de complicidad y sabiendo que mi mujer estaba frita me atrevi a tocarmela y pelarmela varias veces y eso creo que genero mas olor y al moverme un poco mas y ponerme de lado y coincidiendo con una escena picante y ella mi chiquita poner su cabeza ya en mi pierna osea en mi muslo por encima de la rodilla.

Yo pelandomela erecto y hasta sacandola por el borde del boxer mas proximo a su cabeza y sin esperarlo al ver esa escena se volteó y mirandome me dijo papi que en 2 años que llevo con su mami como mucho me lo habia dicho 10 veces esta como que muy fuerte la peli y yo con una mano en el mando adelantando la escena y con la otra mano halando el boxer hacia arriba para que se me saliera la punta de la polla un poco mas y claro dio resultado ya que mi niña no solo olia con ganas y sin disimulo sino que miro para todos lados y mas a su mami y seguidamente a mi glande y ya no volvio a ver la peli se quedo asi y me miro fijamente yo viendo la tele y a ella de reojo y al verla directamente y poner mi mano en su cabeza sin hacer mas ella abrio su boquita y se trago toda la cabeza de mi polla y yo instintivamente puse un cojin tapandole la vista a la madre y la traviesa de la niña despues de dar un chupeton con sonido volvio a metersela y esta vez hasta el fondo y asi estuvo minimo 10 minutos sin sacarsela de la boca hasta que me corri.

Fue dificil e incomodo por un lado del boxer pero asi y todo se la tragaba hasta el fondo y al momento de correrme me la chupaba y me la lamia aunque la mayoria del chorrete de semen me lo lleve en la mano.

No fue sino el principio de nuestra aventura y tengo que decir que lo que mas le gustaba era mamarmela y hasta llego a tragarse todo mi semen, le encantaba también que le chorreara las tetas y ella restregarselo, su madre un día me comento que veia muy mujer a su hija y que sospechaba que estuviera con un hombre mayor.

Felación en mi habitación

Sucedió una tarde que llegué de la universidad, no estaban mis padres en casa, tampoco mi hermana Laura ni mi cuñado Leonardo.

Me duché, preparé almuerzo tanto para mi como para el resto, por si llegaban hambrientos de la calle y luego me puse a leer un libro recostada en la cama.

Pasado un buen rato oí pasos y voces. Eran mi hermana y Leo que acababan de llegar pero no les preste mucha atención y continué inmersa en la lectura.

A los pocos minutos los oí susurrar cerca de la puerta de mi habitación, podía escuchar claramente a Leonardo intentando abrir la puerta y a Laura diciéndole susurrándole repetidas veces que no lo hiciera. Al percatarme de que continuaron discutiendo en voz baja sobre si entrar o no a mi habitación, tomé el libro, lo puse sobre la mesita de noche y me acosté completamente en la cama, tapándome hasta el cuello con las sábanas ya que mi intención era hacerme la dormida, solo como modo de juego.

Lo cierto es que oí cuando abrieron la puerta y con mucho cuidado aunque igual se podía distinguir el ruido que hacia la manilla al ser girada. Había absoluto silencio por lo que se me hizo fácil sentir la presencia de ellos ya dentro de mi habitación. Continuaron los susurros, los oí reírse al verme dizque dormida; no me había dado tiempo de cubrirme la cara cuando ellos entraron lo más sigilosamente que pudieron.

Continuaron susurrando y aunque no se entendía mucho lo que decían yo podía adivinar las intenciones que tenían aunque sabiendo muy bien que tales ocurrencias provenían de Leonardo. Logré oír a Laura decirle «estás loco, no», «vamos a la cocina».

Escuché cuando Leonardo le dijo que se agachara y en pocos segundos logré adivinar lo que estaba sucediendo ya que Leonardo jadeaba y se expresaba en tono sexual.

Laura le estaba chupando el pene a Leo muy cerca de la puerta y también muy cerca de mi cama en la que yo yacía recostada de lado fingiendo que dormía.

Me entró una desesperación, ya que me daba pena abrir los ojos y que ellos notaran que yo realmente no estaba dormida sino bien despierta y al tanto de lo que estaba aconteciendo. Se me aceleró el corazón, sentía como más ganas de tomar aire, de respirar pero no podía moverme o en realidad, sí podía, solo que me daba pena interrumpirlos, no quería que descubrieran que estaba despierta y son precisamente en esos momentos de desespero que sientes que te pica la cara, o la espalda u otra parte del cuerpo y no te puedes rascar, sientes que te observan, la ansiedad se apodera de ti.

Así estuve durante unos minutos, oyendo el ruido de la felación que mi hermana le brindaba a mi cuñado, Leo jadeaba en voz baja, aunque ni tan baja, era como si él deseara que yo notara su presencia. Supuse que ambos me miraban ya que mi cara estaba descubierta y no tan lejos de ellos y eso me hacía desesperarme más y me hacía sentir super incómoda.

Escuché cuando Leo le dijo que se quería correr en su cara y pude sentir cuando Laura se puso de pie dando por acabada la aventura. Ella no quiso vivir ese momento. Mi hermana, con todo y lo enferma sexual que era quizá pensó que con los ruidos del orgasmo de Leo harían que yo me diera cuenta y despertara.

Oí cuando ambos abandonaron la habitación entre risas.

Cuando me supe nuevamente a solas abrí los ojos y me quedé riéndome por el morboso e intenso momento.

Las sensaciones que me dejó esa experiencia inesperada fueron de desesperación total, pues, tuve que fingir que dormía e igual fue un momento de mucha intensidad.

No podía creer que se habían atrevido a entrar a mi habitación a hacer sus cochinadas y sino tuvieron sexo fue porque mi hermana se negó a complacer a Leo, pues, esa era la intención inicial de mi cuñado; coger en mi habitación mientras me observaban dormir y salir huyendo por si de repente me despertaban con sus ruidos.

Me quedé un rato pensativa, envidiándolos, tal vez se habían ido al baño a terminar lo que habían comenzado en mi habitación. No quise asomarme a espiarlos ya que en esos días estaba luchando conmigo misma y evitando involucrarme de nuevo en espiarlos y qué cosas, como si el mismísimo Satanás me estuviera tentando, pasó esto que le estoy contando, que mi hermana y Leo hayan entrado a mi habitación con intenciones de coger aunque solo fue una felación.

Valora esta confesión

Puntuación: 0 de 5.

Apoyanos con una pequeña donación

Te gusta la Lectura Erotica te recomendamos el ebook; Confesiones de un hombre sin cama

Profesor de Historia Parte 1

Mi nombre es Leopoldo, tengo 45 años, vivo en Buenos Aires, y soy profesor de historia en el colegio secundario. Mi relato comienza cuando tenía 17 años y me puse de novio con una hermosa niña que tenìa mi misma edad, no solo eso: cumpliamos el mismo día. Estaba en el último año de la preparatoria antes de entrar en la Universidad, y como buenos novios primero nos acostumbramos a besarnos, a tocarnos y un poco más tarde, exactamente para nuestro cumple de 18 años (el mismo día) nos fuimos a un hotel y nos desvirgamos mutuamente. Para mí era la primera vez que penetraba a una mujer y para ella era el día en que le rompí el himen y manchamos con sangre la sábana.

La disfrutamos durante horas. Nos quedamos un doble turno y luego nos bañamos y mientras le enjabonaba las tetas le metì de vuelta mi verga en su conchita y la llene de leche que mezclada con el agua de la ducha pensamos que no iba a pasar nada. Bueno, ese día no pasó nada. Dejamos pasar dos semanas hasta que le vino la menstruación y seguimos cogiendo muy enamorados, pero cuidandonos. A los 20 años nos casamos y teníamos un pequeño departamento.

En ese departamento nos masturbabamos, cogíamos y hacíamos toda clase de travesuras antes de casarnos.
Yo le chupaba la concha y su clítoris y ella se tragaba mi leche calentita. A los 23 años terminé la Universidad y ella siguió estudiando. Yo me conseguí tres trabajos en tres escuelas: una estatal y dos privadas. Ella quedó en el ínterín embarazada y ya en el sexto mes, cuando estabamos harto contentos ocurrió la mayor desgracia de mi vida.


Ella estaba cruzando una avenida, cuando una motocicleta la atropeyo y murió al rato. Yo no podía ya ni llorar, dado que también había perdido a la bebe que llevaba dentro. Mis lágrimas se agotaron. En ese entonces yo tenía 25 años y por más de una década no me acerqué a una mujer.
Seguía dando clases, cuando una alumna de la escuela estatal me pidió si le podía dar clases extras porque había temas que no entendía. Le dije que venga después de las 18 horas a mi departamento y le iba a dar una hora de clase. Cuando llegó estaba toda vestida como para ir a bailar: pollerita corta, una blusa transparente, se le veía la tanguita y que no usaba corpiño. Y me encaró y me dijo: No tengo para pagarle la clase, así que el pago voy a ser yo. La miré a la mocosa que debía tener 15 años y le pregunté directamente: «¿sos virgen?» y me respondió «Por supuesto».

Entonces le contesté, la clase de hoy es gratuita. No se cobra. Lo único que me faltaba era tener que desvirgar a una pendejita. Se fue un poco triste a la casa después de haber estudiado el papel de la mujer en la Edad Media. Al día siguiente, cuando salí de la escuela, me esperó una señora de más o menos mi edad y me preguntó: «¿usted es Leopoldo?, el profesor de historia». Dije que sí y me dijo: vengo a pagarle la clase de ayer de mi hija. Me negué rotundamente y enfilé hacia mi casa mientras la señora me seguía. Cuando estaba entrando en mi hogar me siguió y no me dejó cerrar la puerta y se metió dentro. Pero por favor me pidió. Nosotros no tenemos dinero, pero le puedo asegurar que mi concha lo vale. Sabemos que Ud. es viudo pero no se va a negar a una mujer que también necesita una buena verga, dado que mi marida me abandonó hace dos meses.


No había pasado una hora en que suena el teléfono y me dice una mujer que la hermana le dijo que yo le podía dar clases. Quedamos para el día sábado (en que ella no trabajaba) por la mañana, porque por la tarde tenía clases. Y llegó el día: Tenía que estudiar sobre filosofía y eran las 8 de la mañana, estaba tomando un café cuando me tocan el timbre. Era la hermana de mi alumna, se llamaba Lucía. Una chica de 21 años. Le pregunté què necesitaba estudiar y me dijo que la anatomía del pensamiento lésbico. Le dije que no sabía de que se trataba y me replicó que ella tampoco porque había inventado el tema en ese momento, pero que le hiciera un favor, si le servía un buen café. No entendí bien la cosa, pero le hice un café muy caliente, estaba tan caliente que se le quemó la lengua y me dijo: «Me das un besito para aliviarme». Cuando me acerqué a ella la abracé, le dí un besito y de repente ella me bajó el cierre del pantalón y me empezó a restregar mi pene. Yo metí mi mano en su espalda, le solté el corpiño, le subí la remera y le empecé a lamer los pezones. Mientras le lamía los dos pezones, puse mi dedo índice en su culo (bastante abierto) y después le masajeé la vagina. Ella me bajó los pantalones, se bajó los suyos y se quedó totalmente desnuda, lista para coger. Abrió las piernas y me pidió que la penetrase. Era muy fácil, me parece que la tenía más usada que María, la madre de mi alumna; mi pene bailaba dentro de esa rajita y antes de descargar mi semen, la di vuelta y se la metí en el culo. Allí paseé como si estuviese adentro de un vagón de subte por la amplitud que tenía. Le llené el culo de semen y volví a la conchita para besarla y coger un rato más.

Valora esta confesión

Puntuación: 1 de 5.

Apoyanos con una pequeña donación

Te gusta la Lectura Erotica te recomendamos el ebook; Confesiones de un hombre sin cama

Página de inicioPágina de inicio19 octubre, 2020Luis García
La amiga de mi madre parte 230 octubre, 2020Luis García