Cibersexo con un moreno

Mi historia comienza hace unos meses masomenos en julio, estaba en mi pc en la noche buscando un poco de diversion en la web, algo que siempre me ha gustado. Me excita mucho ver porno y hombres masturbandose frente a la camara, me gusta verlos y tocarme mientras lo hacen.
A pesar de que he tenido contacto con algunos hombres fuera del chat de la pagina nunca hemos tenido un encuentro frente a frente, solo jueguitos por internet. Ese dia, estaba haciendo lo mismo que muchas veces, viendo videos y masturbandome. Llevaba casi una hora tocandome y ya estaba jadeando de placer, asi que decidi buscar a alguien con quien hablar y jugar un rato, entre al chat y no pasaron ni dos segundos cuando me saludo, un hombre moreno, alto un poco pasado de peso segun veia en su foto pero muy atractivo para mi ( siempre me han gustado los hombres negros) me dijo que le gustaba mi foto y si podiamos hablar un rato, aunque yo estaba muy caliente y queria ir directo al grano y empezar a verlo en la cam decidi dejarlo tener el control de esta faena. empezamos a hablar de nuestros intereses y las cosas que haciamos pero yo siempre intentaba desviar la conversacion al sexo diciendole cuanto me gustaba y que me encantaba masturbarme viendo porno, tambien le decia que estaba muy mojada y que queria que me viera venirme. el encantado accedio, intercambiamos cuentas en skype y cuando ya estuvo listo colocamos nuestras camaras. En estos encuentros yo prefiero no dejar ver mi rostro asi que apunto a mis pechos casi desnudos, solo con un brass encima, el en cambio la enfoco en su cara asi que apenas me vio pude ver su cara de sorpresa y excitacion al mismo tiempo con mis grandes pechos (38b) los cuales tenia presionados para que se vieran mas juntos y grandes.

Tono, asi se llama el, empezo a escribirme que le gustaban mucho mis tetas y que quisiera poner su pene entre ellas, yo veia como se movia su mano dentro de su pantalon cuando se empezaba a masturbar; me dijo que queria que me lo quitara y yo muy excitada ya decidi darle un show frente a la cam. me puse en pie y empece a moverme lentamente mostrandole mis sensuales curvas, me di vuelta y le puse todo mi culo en frente mientras lo tocaba y lo movia, fui bajando mi tanguita hasta que quedo desnudo frente a el, pasaba mis manos y me daba nalgadas y me masturbaba mi ano, estaba muy caliente y que el me estuviera viendo me ponia aun mas excitada. despues me di vuelta hacia la camara y empece a quitarme el brass, en ese momento se podia ver todo mi cuerpo desde mis tetas hasta mi conchita que por suerte estaba depilada y suave, estaba tan concentrada dando mi show que tarde en darme cuenta que el habia movido su camara hasta su pene el cual estaba enorme y parado frente a mi, yo queria metermelo a la boca y chuparlo incontroladamente, busque entre mis cosas un consolador y me sente en la cama con las piernas abiertas en frente de la camara, Tono tenia una vista incomparable al frente suyo de mi conchita abierta, podia ver mi clitoris inflamado del placer y mis jugos rebosando de ella, puse mis dedos en mi clitoris y empece a tocarme, el seguia con su movimiento de arriba a abajo con su mano y esto cada vez me calentaba mas. De mi salian cada vez mas y mas de mis jugos y esto hacia que mi mano se deslizara mas facil por mis labios y mi clitoris y esto me calentaba mucho, tome el consolador y empece a pasarlo por mi conchita y luego lo meti muy suavemente dentro de mi, esto me causaba un placer enorme y al parecer a el tambien pues su pene ya estaba muy mojado y el cada vez se tocaba mas rapido.

Yo introduje el consolador mas y mas y empece el mete y saca ya muy excitada, al principio lento y luego cada vez mas rapido. Sentia que todos mis jugos humedecian el consolador y le permitian una entrada suave y deliciosa, el placer recorria todo mi cuerpo y me hacia retorcer, mepece a sentir que mis musculos se contraian y mi grado de excitacion ya estaba en el maximo, mi conchita estaba muy caliente y mi clitoris rosadito iba a explotar de placer. le escribi a tono que ya me iba a venir y me dijo que el tambien, seguimos masturbandonos hasta que vi como su pene se empezaba a inflar y se notaban sus venas al rededor, sus musculos se tensaron y el se retorcio del placer, su leche salio disparada por todas partes mientra el gemia, en ese momento senti que mis liquidos fluiqn incontroladamente y salían de mi vagina bajando hasta mi ano, lance un grito de placer mientras sucedia, el quieto solo observaba este momento glorioso. yo no podia mas, temblaba de placer mientras sacaba el consolador de mi conchita, pase mis dedos por toda mi vagina arrastrando conmigo esos deliciosos jugos y luego me meti los dedos a la boca, estaban deliciosos y dulces, tono solo veia muy excitado y con su pene erecto aun. Nos tumbamos en la cama por un momento a descansar, despues de un rato revise la camara de nuevo y me di cuenta que su pais y ciudad de residencia eran los mismos que los mios, esto me causo un corrientazo por todo mi cuerpo, me sente y le escribi si eso era verdad, me dijo que si y me propuso terminar nuestra faena frente a frente, ese mismo dia conoci a mi semental… pero bueno, esto sera otra historia

La primera vez

Complaciendo a mi nena descubrí algo maravilloso en mí.

Amaba a Sofía con todo mi corazón, era la persona más especial que había conocido; tierna, detallista, cariñosa; había muchas cualidades que podría resaltar; yo estaba realmente enamorada y se podría decir que me gustaba todo de ella, sólo por un pequeño detalle, me quería abrir el culo. Y es que ella tenía ese fetiche, y realmente lo disfrutaba, casi siempre que lo hacíamos me pedía que jugara con su ano, que lo lamiera, que se lo abriera con mis dedos, con consoladores; a mí me gustaba mucho darle gusto en eso, siempre y cuando no fuera el mío. Me daba miedo, todo a causa de una amiga que me contó su primera experiencia anal y me dijo que le había dolido tanto que jamás en su vida lo volvería a hacer, me vendió ese miedo, y el sólo echo de pensar en eso me hacía sentir dolor, para mí ese tema era taboo tratándose de mí. Sofía cada vez que la cogía la arrechera me lo pedía, y mi respuesta siempre era la misma: ¡NO!.

Ese día le estaba celebrando su primer cumpleaños desde que estábamos juntas. La llené de detalles, que si la torta, que si el vino, que si esto y lo de más allá; quería que ese día fuera muy especial para ella y no escatimé en esfuerzos para que así fuera. Comimos, bebimos, conversamos delicioso; las dos ya estábamos muy melosas, sentadas en el suelo la tenía entre mis brazos a la luz de las velas, era la velada perfecta; entre besos y caricias cuando menos lo pensamos estábamos haciendo el amor, todo iba a las mil maravillas hasta que me dijo: “¿te puedo pedir algo de cumpleaños?”. Mi instinto de supervivencia se encendió inmediatamente, no había que ser un genio para saber qué era lo que me iba a pedir. Y sí, efectivamente era eso, me cogió cortica, había estado pensando en cómo hacer que ese día fuera tan especial para Sofía que ni se me había pasado la idea de que me iba a pedir eso, quizá hubiera preparado una excusa para salir del paso sin quedar mal con ella, pero no, fue un tiro certero de su parte el pedírmelo ese día; espero hasta el final para hacerlo, a veces pienso que ya lo tenía planeado. Yo me llené de angustia, tanto sacarle el cuerpo a ese tema para que me lo pidiera en ese preciso momento, fue muy ingenioso de su parte. Me llenó de caricias, me aseguro que no me iba a doler, que ella me iba a lubricar bien, que iba a ver lo rico que se sentía, que por algo a ella le gustaba tanto; a mí me pudo más el amor que el miedo, y sobretodo en ese momento en que ya el vino había echo su efecto en mí, tal vez de ahí saqué el valor para decirle que sí. Le brillaron los ojos cuando lo hice.

La ternura de Sofía se dejó ver en la delicadeza con que lo hizo, no fue directamente al grano, primero me chupó el coñito de una forma especial, me hizo venir varias veces, luego lamió mis nalgas, me pasaba la lengua cerca del ano pero no la ponía ahí, se estaba tomando su tiempo para hacerlo; hasta que la sentí, su lengua mojada tocó mi ano y la hizo subir hasta mi clítoris, se sintió rico, era una experiencia nueva; lo volvió a hacer varias veces hasta que sólo se concentró en mi culito, ponía su lengua en él y la hacía recorrer por todo el borde, la hundía un poco, lo chupaba; yo lo estaba empezando a disfrutar realmente. Sacó el lubricante y puso un poco en su dedo, lo puso en mi ano y lo hizo mover presionando sólo un poco, me dio un beso con el que percibí todo el morbo que le estaba causando la situación; hasta que lo hizo, sentí como hundía su dedo en mi culo, como se abría; lo metía un poco, lo sacaba y lo volvía a meter, cada vez metiéndolo un poco más; debo confesar que no me gustó, ¡ME ENCANTÓ!; una sensación de placer salía de mi ano y recorría por toda mi espalda, era riquísimo; no me dolió para nada; Sofía supo cómo hacerme gozar, se lubricó dos dedos y los metió suavemente dentro de mí, yo no dejaba de sentir placer. Lo mejor vino cuando metió su dedo pulgar en mi coñito mientras tenía dos dedos en mi culo, empezó a frotarlos y a chupar mi clítoris; perdí la cuenta de la cantidad de veces que me vine, mi coño se llenó de jugo como nunca antes, yo no paraba de gemir, de decirlo lo rico que se sentía, le pedía que no parara, que siguiera haciéndome venir hasta que ya estaba tan sensible que simplemente no era capaz de seguir sintiendo más placer. Me dijo que tenía una sorpresa y se metió al baño, yo me imaginaba que iba a salir con algún traje sensual que me iba a volver loca, pero no, cuando abrió la puerta la veo con un strapon puesto; ahí fue cuando supe que todo lo tenía planeado; sabía que tarde o temprano me iba a convencer de hacerlo; la miré a los ojos y se veía toda su picardía en ellos, parecía una niña chiquita con juguete nuevo. Estaba feliz de verla así, tan contenta, tan arrecha, pensaba que no sabía de lo que me había estado perdiendo por miedosa; en el fondo estaba agradecida de que me hubiera convencido por fin a hacerlo.

Sofía me puso sobre un cojín, levantó mis piernas y empezó a meterlo lentamente; me cogió de las caderas y comenzó a balancear mi cuerpo contra el suyo, era un ir y venir de placer; me encantó cuando ella fue la que se empezó a mover; las dos estábamos en un éxtasis total. Mientras me penetraba con el strapon metió los dedos en mi coñito presionando mi punto G al mismo tiempo que frotaba mi clítoris, yo no podía creer que se pudiera sentir tanto placer; salía tanto jugo de mi coño que ella a ratos los sacaba para chupárselos, yo podía ver mi jugo blanco en sus dedos, se veía tan espeso, era algo fuera de lo habitual.

Continuó por un largo rato, haciéndome venir una y otra vez; yo me sentía tan sensible que le pedí que parara, pero ella no se detuvo, siguió haciéndolo con más ganas, presionaba cada vez más fuerte sus dedos sobre mi punto G hasta que sentí algo que jamás en mi vida había experimentado, era un orgasmo multiplicado por cien, fue una explosión, mi cuerpo se paralizó completamente; dejé salir un grito, no fue un gemido, fue un grito de placer; y sentí como varios chorros de jugo salieron de mi coño y rebotaron en la mano de Sofía bañándonos a las dos por completo; todo mi cuerpo empezó a temblar, me temblaban las manos, las piernas; casi no podía respirar. Nunca me imaginé que dejándome dar por el culo iba a ser la primera vez que tendría un squirt. La cara de Sofía cambió por completo, quitó su mano de mi coño y empezó a lamerla, ninguna de las dos lo podía creer; jamás pensé que pudiera hacerlo, pero sí, fue la experiencia más placentera que había experimentado.

Me subió a sus piernas, lamió todo el jugo que había regado por mi cuerpo, me estrechó entre sus brazos y me dio un beso tan fuerte que hasta dolió un poco, las dos saboreamos mi jugo mientras nos besábamos. Me miró a los ojos y me dijo: “Gracias, este ha sido el mejor regalo de cumpleaños que he recibido en toda mi vida”.

Mi maestro de matemáticas

Nunca pensé que mi sueño se aria realidad….

Me llamo Estrella, he estado viviendo en México por una larga temporada, al entrar a 3 de preparatoria no iba tan bien en matemáticas, mi madre insistía en mandarme a cursos y accedí.

Descubrimos que el profesor de mi escuela daba clases… Desde hace tiempo yo sentía cierta atracción por ese profesor alto, joven, guapo y lindo que sin pensar dos veces me inscribí a sus clases. El primer día que llegue a su casa me recibió su esposa (si estaba casado) muy amable en llevo al cuarto donde el enseñaba cuando entre vi a varios eramos como 10 pero solo habiamos dos mujeres Alicia  (su hermana) y yo.

Las clases empezaron yo ni siquiera le ponía atención a el solo miraba sus dotes de hombre lo redondas que tenia las nalgas y lo dotado de su paquete por esa razón siempre me sentaba hasta enfrente pasaron dos semanas haciendo lo mismo hasta que se dio cuenta, el me pidió que me esperaba al finalizar la clase yo pensé que me iba a dar un buen regaño.

Al finalizar todos se marcharon menos yo me acerque a su escritorio me arrimo una silla para que me sentara y me dijo: Pequeña he estado observado estas dos semanas tu mirada lujuriosa me atrae mucho que me mires así pero que ves?… Yo me quede callada no sabia que decir me puse roja y solo le dije lo siento no volverá a ocurrir. El se levantó y cerro la puerta con seguro y me dijo no entiendes? Y yo sujetando mis cuadernos sobre mi pecho le dije No no entiendo … Y el me respondió me exita que me mires asi .

Eso me dio aun mas pena y le dije Maestro pero su esposa. El me contesto no esta en casa y no importa ella en este momento. Tomo su silla se sentó a un lado de mi yo llevaba una falda y como había salido de prisa se me olvido ponerme shorth el me toco la pierna era la sensación mas placentera que hanía sentido, me dijo pon tus cuadernos en el escritorio yo obediente los puse y llevaba un sostén y una camiseta tan ligera que se observaron con facilidad mis pezones el se dio cuenta y me dijo dejate llevar se acercó y me beso luego bajo lentamente a mi cuello y comenzó a besarlo y a lamerlo lentamente .

Y comenze a mojar mis bragas … Me bajo la camiseta y el sostén dejando afuera mis grandes pechos con un pezones Cafeses Oscuros Y bien paraditos sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre ellas y me las comenzó a lamer y a chupar mis pezones, era tan grande el placer que comencé a soltar suaves gemidos, el sin esperar mas metió la mano por debajo de mi braga y me dijo que rico estas bien mojadita como me gusta.

Me acaricio el clitoris y mis gemidos fueron mas y mas fuertes me bajo la braga me separo las piernas se inco y se comió mi coñito. El sin pensarlo dos veces se quito la camisa se quito el cinturon se bajo el pantalon y su bóxer y dejo a la vista su gran pene afeitado, me dijo te gusta y yo lo vi a los ojos y le dije me encanta me tomo y me subió al escritorio y le dije espera soy virgen me va a doler y el me dijo pero te va a gustar princesa y me lo metió primero despacio y luego mas y mas rápido lo sabia mover tan bien que me vine y el enseguida se corrió en mis grandes pechos y termino por lamerme mi coñito de nuevo escuchamos ruidos de coche su mujer había llegado quien sabe como le hicimos pero cuando ella llego a verlo ya había escrito una ecuación en la pizarra y ella le preguntó q porqué me había quedado y el le dijo q no había entendido lo el trabajo… Pero ella no supo lo que había pasado en ese famoso cuartito donde enseñaba sus clases…

De su alumna Me convertí en su amante.

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