Me llamo Estrella, he estado viviendo en México por una larga temporada, al entrar a 3 de preparatoria no iba tan bien en matemáticas, mi madre insistía en mandarme a cursos y accedí.
Descubrimos que el profesor de mi escuela daba clases… Desde hace tiempo yo sentía cierta atracción por ese profesor alto, joven, guapo y lindo que sin pensar dos veces me inscribí a sus clases. El primer día que llegue a su casa me recibió su esposa (si estaba casado) muy amable en llevo al cuarto donde el enseñaba cuando entre vi a varios eramos como 10 pero solo habiamos dos mujeres Alicia (su hermana) y yo.
Las clases empezaron yo ni siquiera le ponía atención a el solo miraba sus dotes de hombre lo redondas que tenia las nalgas y lo dotado de su paquete por esa razón siempre me sentaba hasta enfrente pasaron dos semanas haciendo lo mismo hasta que se dio cuenta, el me pidió que me esperaba al finalizar la clase yo pensé que me iba a dar un buen regaño.
Al finalizar todos se marcharon menos yo me acerque a su escritorio me arrimo una silla para que me sentara y me dijo: Pequeña he estado observado estas dos semanas tu mirada lujuriosa me atrae mucho que me mires así pero que ves?… Yo me quede callada no sabia que decir me puse roja y solo le dije lo siento no volverá a ocurrir. El se levantó y cerro la puerta con seguro y me dijo no entiendes? Y yo sujetando mis cuadernos sobre mi pecho le dije No no entiendo … Y el me respondió me exita que me mires asi .
Eso me dio aun mas pena y le dije Maestro pero su esposa. El me contesto no esta en casa y no importa ella en este momento. Tomo su silla se sentó a un lado de mi yo llevaba una falda y como había salido de prisa se me olvido ponerme shorth el me toco la pierna era la sensación mas placentera que hanía sentido, me dijo pon tus cuadernos en el escritorio yo obediente los puse y llevaba un sostén y una camiseta tan ligera que se observaron con facilidad mis pezones el se dio cuenta y me dijo dejate llevar se acercó y me beso luego bajo lentamente a mi cuello y comenzó a besarlo y a lamerlo lentamente .
Y comenze a mojar mis bragas … Me bajo la camiseta y el sostén dejando afuera mis grandes pechos con un pezones Cafeses Oscuros Y bien paraditos sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre ellas y me las comenzó a lamer y a chupar mis pezones, era tan grande el placer que comencé a soltar suaves gemidos, el sin esperar mas metió la mano por debajo de mi braga y me dijo que rico estas bien mojadita como me gusta.
Me acaricio el clitoris y mis gemidos fueron mas y mas fuertes me bajo la braga me separo las piernas se inco y se comió mi coñito. El sin pensarlo dos veces se quito la camisa se quito el cinturon se bajo el pantalon y su bóxer y dejo a la vista su gran pene afeitado, me dijo te gusta y yo lo vi a los ojos y le dije me encanta me tomo y me subió al escritorio y le dije espera soy virgen me va a doler y el me dijo pero te va a gustar princesa y me lo metió primero despacio y luego mas y mas rápido lo sabia mover tan bien que me vine y el enseguida se corrió en mis grandes pechos y termino por lamerme mi coñito de nuevo escuchamos ruidos de coche su mujer había llegado quien sabe como le hicimos pero cuando ella llego a verlo ya había escrito una ecuación en la pizarra y ella le preguntó q porqué me había quedado y el le dijo q no había entendido lo el trabajo… Pero ella no supo lo que había pasado en ese famoso cuartito donde enseñaba sus clases…
Estaba andando por las calles de Mexico, era de noche y las calles estaban desoladas. De repente senti alguien agarrarme por atraz, me agarraron por la cintura y me taporon la boca. Me arrastraban a un callejon oscuro y solitario. Me tiraron contra una pared y cai arrodillada, ahi te vi en frente de mi, bajandote los pantalones … Me agarrastes por el pelo y comenzaste a pegarme en la cara con tu verga. Roseandomela por la mejilla y los labios mientras me sostenias por los pelos. Yo trataba de gritar y tu me decias, “Grita todo lo que quieras perra, aqui nadie te va a oir, nadie te va a encontrar.
Portate bien para que te puedas ir de aqui. Abre la boca puta.” Parti mis labios y senti tu verga penetrandome la boca. Me sujetaste la cabeza con las dos manos, obligandome a tragar tu verga entera, hasta tus pelotas velludos. Lagrimas chorreaban por mis mejillas de lo profundo que me metias la verga en la boca, te encantaba el sonido que hacia cuando me hacias añugar con tu verga. Te encantaba tener asi, escuchaba tus gemidos de placer mientras me tragaba tu verga.
Podia distinguir que no te la habias lavado pues podia saborear y oler tu sudor, tu orina y tu esperma. Me sujetabas la cabeza con fuerza y forzabas tu verga en las profundidades de mi garganta violentamente. Senti tus nalgas apretandose y supe que estas a punto de correr, trate de escapar tu apretamiento, pero me agarraste la cabeza con todas tus fuezas, “No hagas nada estupido perra,” me digiste mientras me enterrabas tu verga en la boca de un solo golpe. Tu respiracion y tus gemidos aceleraron y tus nalgas se apretaban aun mas, “Ay, ay, ay! Que rico!” gritaste cuando te corriste en mi boca.
Sentia los caños de esperma chochar con mi garganta y llenarme la boca. Trate de aguantarlos para escupirlos cuando me soltaras, pero tu me clavaste la verga entera y me apretaste la nariz hasta obligarme a tragar hasta la ultima gota. Al fin me soltaste y sacaste tu verga de mi boca.
Yo estaba tociendo pero logre pararme y me iba a escapar en tu momento de extasis pero tu me sujetas me y me tiraste contra la pared de nuevo, “Para donde vas puta! Aun no he terminado contigo” me digiste en una voz muy agitada pero determinda. “Por favor señor! Dejeme ir, se lo suplico! Ya usted logro lo que queria, ya se vino! Dejeme ir y no dire nada a nadie” te rogaba yo de rodillas y entre lagrimas. Guardaste silencio por un rato, mirandome como te rogarba que me soltaras, tus pantalones aun bajados a tus rodillas, tu verga endureciendo de nuevo. Me mirabas intesamente a los ojos y finalmente me escupista la cara y me diste una cachetada, “No me vuelvas a dirigir la palabra.
Eres una perra puta, una ramera cualquiera que necesita ser chingada. Se te notaba en el caminar de puta que tienes, se ve que te encanta que te den verga por todas partes.”
Me paraste por los pelos y me tiraste contra la pared, arrancandome la blusa abierta y comensaste a manucear mis tetas, apretandola, halandomelas, lamiendomeas, mordiendolas. Alsaste mi falda y my partiste los pantis con tus fuertes manos. Senti tu lengua enterrada en mi coño, me lo comias como un animal hambriento. Te sentia chupandome los labias y metiendome dedos.
En esos momentos pensaba escapar, pero me di cuenta de que ya estaba sometida a ti y al placer que me estabas dando, aunque fuese a la fuerza. Me diste la vuelta y enterraste tu lengua en mi culo. Que sabroso se sentia el calor y la humedad de tu lengua cuando me le roseabas por el culo, lamiendomelo para arriba y para abajo, y dandole vueltas a mi ano, mordiendome las nalgas y dandome mis nalgadas fuertes. Con tus manos me acariabas las tetas y la espalda. Sentia como me escupias el culo y en secreto me excitaba. Decidiste meterme tus dedos en el coño y en el culo a la vez, yo gemia y temblaba de placer, “Si! Mira como estas ahora perra. Sabia que te encantaria lo que te hago. Te gusta mi perra? He? Contasteme puta! Te gusta lo que te hago” … Entre lagrimas y gemidos de placer te conteste, “Si! Me encanta, lo haces tan rico!”. Sacaste tus dedos de mis hoyos y me agarraste por el pelo y me digiste al oido, “Abre la boca y chupame los dedos, quiero que pruebes lo caliente y puta que estas por mi.” Abri la boca y tus dedos grandes y gruesos me penetraron, podia saborear mi culo y mi coño en ellos. “Asi perrita, hazlo con gusto. Vez lo rica que estas.” Sentia tu verga erecta sobre mi culo. Y me movia encontra de ella. “Ah! Y que tenemos aqui? Parece que estas desesperaba porque te folle. Ah? Mi putita!” y me planteaste una fuerte nalgada.
Te quitaste la camisa y el cinturon y me lo pusiste en el cuello, pensaba que me ibas a ahorcar. “Por favor! No lo haga, no me mate. Hare todo lo que me pida que no me mate.” te suplicaba entre lagrimas. “Ja! Ja! Ja! Matarte? Nunca lo haria perra, simplemente te quiero chingar como lo que eres, como una perra puta.” Me amarraste el cinturon como si fuese un collar de perras. Me alsaste la falda a la cintura y me doblaste contra la pared. Me clavaste la verga en el coño de un solo golpe. Grite y tu te reiste. Me agarrabas por el cinturon con una mana alzandome la espalda para escupirme la cara. Dandome nalgadas violentas y repetidas!! Sentia como tu verga rajaba mi coño, penetrandolo, destruyendolo. Escuchaba el sonido de tus pelotas cuando chocaban contra mi piel. Me lo clavas mas y mas rapido con todas tus fuerzas, bien duro! Mis piernas temblabam mientras me castigabas! Escupiedome la cara, dandome nalgadas y partiendome el coño!! Gritaba y gemia, ahora me salian gritos de placer. “Si perra, asi es disfrutalo que para eso te hicieron.” Me vine un para de veces sobre tu verga mientras me tenias asi, y te encantaba sentir mis jugos untados en tu verga y bajando por tus pelotas peludas. Soltaste el cinturon y agarraste dos puños de mi pelo, sentia como aumentaba la velocidad de tus movimientos y como aumentaba la fuerza con la que me partias la concha, “Ay! Ay! Ay! Aqui me vengo de nuevo” gritaste y sentia como te corrias dentro de mi, llenandome el coño con tu esperma. Senti tu cuerpo temblando y sudando sobre el mio. Mantuviste tu verga en mi coño hasta que se salio por su propia voluntad. Te mantenias sobra mi, descanzando, pero agarrandome fuertemente por la cintura para que no escapara. Sentia el sudor de tu cuerpo contra el mio, oia tu respiracion, violenta, tu cuerpo suplicando descanzar. Pero tu verga no te dejaba, ya de nuevo estaba dura y a toda atencion.
Sentia como la punta de tu verga acariciaba el ojo de mi culo. Y no duraste mucho tiempo en escupirlo y forzar tu verga dentro de el. Me agarraste por la cintura y me lo clavaste sin compasion, tan duro que tire un grito que lo eschucho Mexico entero! Me tapaste la boca con una mano y la otra la envolviste en mi cuello. Tu verga me rajaba el culo sin piedad, ibas como una animal salvaje a velocidad maxima. Mis gritos no se escuchaban porque me tenias la boca sujetada. Solos los escuchabas tu y te encantan oir como gritaba de placer y dolor, “Aguanta perra!” me decias “Se que te encanta! Se que lo quieres y lo necesitas! Estabas suplicando porque te partiera el culo! Perra puta!”. Me tenias sujetada sin poder mover, las piernas no me dejaban de temblar de lo fuerte que lo clavabas en el culo. Las gotas de sudor de tu cuerpo me cain en la espalda, sentia ese calor tuyo y sentia como me destruias el culo. Sentia que pronto te corrias y logre que tu verga se saliera de mi culo.
Pero tu la clavaste de nuevo sin perder un segundo y me sujetaste de tal manera que no me pudiera mover. Ya sentia que llagaba el momento! Tu respiracion se ponia aun mas pesada. “Ah! Ah! Ah!” gemiste con tres clavadas mas y sabia que te habias corrido en las profundidades de mi culo.
Al soltarme cai al piso, agotada y completamete destruida, no me podia mover. “Limpiame la verga perra!” me agarraste por los pelos de nuevo y forzaste tu verga en mi boca. Podia probar mi culo, mi coño y tu semen en toda ella. Ya cuando estabas satisfecho con la limpiada me soltaste y comenzaste a prepararte para irte. Poniendote la camisa mientras me mirabas. Aun estaba tirada en el piso, no me podia mover, me dolian las piernas, el culo, el coño, la boca. Me quitaste el cinturon del cuello. Y antes de subirte los pantalones te acercaste de nuevo a mi. Pensaba que querias que te chupara la verga de nuevo pero lo que hiciste fue mearme el cuerpo entero, la cara, las tetas, el estomaga. Te reias mientras lo hacias. Luego me pasasta la punta de tu verga por los labios para limpiartela. Te subiste los pantalos y me escupiste la cara de nuevo. “Perra cochina y asquerosa!” me digiste y saliste del callejon a la oscuridad de la noche, dejandome atras cubierta en tu sudor, saliva, esperma y meados.
Al fin logre pararme y ponerme lo que quedo de mi ropa. Tenia que caminar un poco despacio para aguantar el dolor, al caminar sentia tu esperma chorreandome por las piernas, saliendo de mi coño y de mi culo. Por fin encontre un taxi y logre irme a casa, donde mi di un baño caliente y pensaba en lo que me habia pasado y me preguntaba quien fue ese hombre tan macho y dominante que habia violado asi.